La primera película de George Lucas, largometraje basado en un corto suyo anterior -su tesis de cine- No es un detalle menor la producción de Francis Ford Coppola. De título aparentemente críptico, en realidad referencia al nombre del protagonista. Ambientada en el futuro, y con reminiscencias orwellianas -leer el libro 1984 y comparar-; este largometraje (que conserva algo de su origen académico) posee una belleza estilística sutil y sofisticada. El manejo del blanco sobre blanco, es único. Junto con Odisea 2001 del Espacio de Stanley Kubrick, estrenada en 1968, resisten airosas el paso del tiempo en la era de los efectos especiales. Tal vez por su síntesis de forma y de recursos, tal vez porque el arte de narrar en imágenes no tiene modas.
